12 de mayo de 1992
La verdadera fuerza no proviene del cuerpo físico, sino de la chispa de la fuente que lo anima. Cuando lo divino, o el alma, lo habita plenamente, la forma física tiene la fuerza para hacer lo que se requiere y resistir bajo cualquier circunstancia. Todas las fallas morales podrían incluso describirse como una falta básica de vitalidad; si tuviéramos la fuerza necesaria en el momento, haríamos lo correcto. Invita a tu alma a morar plenamente en tu cuerpo con esta kriya y desarrolla la fuerza divina para vivir tu consciencia más elevada.
Become an Arete Member For Access
Debes ser miembro para acceder a este contenido.
¿Ya eres miembro? Inicie sesión aquí