Meditación para el Cambio

22 de octubre de 1971

El cambio es una ley universal, pero el ego a menudo se resiste, creando conflictos internos y bloqueando el crecimiento. Se dice que esta meditación ayuda a alinear el ser interior con el Ser Superior, permitiendo una comunicación clara y la transformación. Al unir la brecha entre la percepción y la realidad, reduce la duda, realza el resplandor del aura y fomenta la felicidad y la adaptabilidad durante los cambios.

A través de una práctica constante, esta meditación puede desbloquear la comunicación subconsciente, disolver las barreras impulsadas por el ego y facilitar la autoevaluación. Con el tiempo, nutre la madurez, el potencial y la entrega que necesitas para navegar el cambio con gracia y luminosidad.

Ilustración de Jerry sentado en Postura Fácil (Sukhasana) con la columna recta y el pecho elevado. Flexiona los dedos y apoya las yemas sobre las yemas justo debajo de cada dedo.

Postura y Mudra:

Siéntate en Postura Fácil (Sukhasana) con la columna recta, elevando el pecho. Dobla los dedos y apoya las yemas sobre las bases de cada uno.

Junta las manos en el centro del pecho de forma que solo se toquen en dos puntos:

  • Los nudillos medios de los dedos medios.
  • Las bases de los pulgares.

Extiende los pulgares hacia el centro del corazón y presiónalos suavemente entre sí.

Ojos/Drishti:

Cerrados.

Respiración:

Realiza respiración lenta y profunda. Inhala y exhala profundamente, siguiendo el flujo de la respiración.

Duración:

Continúa durante 31 minutos. Al dominarla, puedes extender la práctica por otros 31 minutos después de un descanso de 5 minutos.

Fin:

  1. Inhala profundamente y exhala completamente.
  2. Relájate durante 5 minutos.