Meditación para cambiar el ego
Desprenderse y trascender
14 de julio de 1979
Esta poderosa meditación te ayuda a liberarte del ego y a cultivar la paz interior. Puede ayudarte a combatir la tensión, la ansiedad y la hipertensión. Al calmar la mente, puedes observar tus pensamientos y apegos con mayor claridad, lo que te permite soltar aquello que ya no te sirve.
Durante la práctica, es posible que oigas sonidos como tambores o campanas. Se trata de ajustes inofensivos en tus oídos o sistema nervioso que no deben distraerte de tu meditación.

Postura y Mudra:
Siéntate en Postura Fácil (Sukhasana) con una ligera Cerradura de Cuello (Jalandhara Bandha).
- Con la parte superior de los brazos pegada a los costados, lleve las manos delante del pecho, a la altura del centro del corazón.
- Forme puños sueltos, manteniendo los pulgares extendidos y apuntando hacia arriba, y luego junte los segmentos superiores de los pulgares a lo largo de los lados.
- Mantén los puños ligeramente separados.
Movimiento y Respiración:
Respira siguiendo este patrón rítmico:
- Inhale lentamente por la nariz durante 8 segundos.
- Aguanta la respiración durante 8 segundos.
- Exhala por la nariz en 8 respiraciones iguales.
- Aguanta la respiración durante 8 segundos.
Una vez que te sientas cómodo, puedes ir alargando gradualmente la duración de la respiración, manteniendo la misma duración para cada inhalación, retención, exhalación y retención del aire.
Ojos/Drishti:
Baja los párpados parcialmente y fija la mirada en los nudillos de tus pulgares.
Duración:
Comience con sesiones cortas de 3 minutos y aumente gradualmente la duración hasta 31 minutos a lo largo de varias semanas, añadiendo de 3 a 5 minutos por sesión de práctica.
Fin:
Inhala profundamente, contiene la respiración, estira los brazos por encima de la cabeza y abre y cierra los puños varias veces. Exhala y relájate.