Equilibrando las Energías Nerviosas
28 de enero de 1980
Esta meditación equilibra los sistemas nervioso y glandular, preparándolos para un rendimiento óptimo. La práctica regular agudiza la claridad mental, el equilibrio emocional y la eficiencia, lo que la convierte en una herramienta poderosa para afrontar los desafíos sin depender de estimulantes o relajantes externos.
Esta meditación es especialmente efectiva a la hora del almuerzo o en momentos de presión, cuando se necesita claridad, concentración y equilibrio. Destaca la respiración como una herramienta vital para mantener la armonía, la sensibilidad emocional y la agudeza mental. Al dominar la respiración, se adquiere la capacidad de gestionar relaciones y situaciones con mayor confianza y control.
Contener la respiración en esta práctica puede ser muy difícil, ya que activa el sistema de protección y supervivencia del cuerpo. Es esta activación la que restablece los sistemas nervioso y glandular. Incluso con la respiración contenida, hay suficiente oxígeno en la sangre y estás vivo y a salvo; confía y concéntrate en esto para superar la incomodidad.

Postura y Mudra:
Siéntate en Postura Fácil (Sukhasana) con la columna recta. Coloca la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda, con ambas palmas mirando hacia el pecho, a unos centímetros del centro del corazón. Junta las puntas de los pulgares y mantén los antebrazos paralelos al suelo.
Ojos/Drishti:
Abiertos 1/10 .
Respiración:
- Inhala profundamente por la nariz y contén la respiración con calma de 15 a 20 segundos.
- Exhala completamente por la nariz y tranquilamente sostén la respiración de 15 a 20 segundos.
Duración:
Continúa de 3 a 5 minutos.